Aguja en el Fondo del Mar

Por Sara Olsen
Traducción al Español: Dr. César Escalante

Aguja en el Fondo del Mar no es solo el nombre de una postura en la Forma Yang, es un ejemplo de cómo el mito y la realidad se han mezclado durante la larga historia de China para llegar a ser aceptado como historia. Los informes de eventos y cifras de los primeros años del Neolítico no se registraron por escrito hasta mucho después. Las hazañas de las grandes figuras míticas e históricas preservadas durante siglos en la tradición oral, llegaron hasta los registros escritos en muchas versiones diferentes. Uno de los mitos más antiguos, la historia del Gran Yu tiene que ver con eventos de más de 4000 años de antigüedad.
La historia de Yu está ligada con la historia del Río Amarillo, el cual bañó con sus aguas a la cuna de la civilización China. A veces llamado “El Dolor de China” (China’s Sorrow), el río que daba vida también la quitaba, reventando repetidamente sus orillas con inundaciones y cambiando de curso 26 veces en 2000 años. “Quien controla el Río Amarillo, controla a China”, decía Yu. Él es descrito como un ingeniero, un hombre de gran virtud dedicado al servicio de la gente y se le acredita como el primer “domador” del río. La base de sus enseñanzas morales fueron descifradas de un pergamino escrito el el lomo del caparazón de una “tortuga sagrada”, la cual se le había presentado a él mientras estaba concentrado dibujando las inundaciones. Debido a sus acciones, fue nombrado Emperador y se le conoce como el fundador de la Dinastía Xia (2205-1767 A.C.)

Emperador Yu

Emperador Yu

Otra versión de la vida de Yu relata que él y su padre Gun eran seres sobrenaturales que intentaron ayudar a la antigua tierra, que fue cubierta por las inundaciones. Gun se robó del cielo la mágica “tierra que siempre se hinchaba” para construir diques. Cuando este falló y se murió, Yu tomo su lugar y construyó canales para que el agua drenara hasta el mar. Él moldeó la tierra en nueve islas o provincias, las cuales entregó a los humanos.

En otra historia mucho más tardía, el Gran Yu domó las inundaciones con la ayuda del Dragon Ying y una gran cadena de hierro. La cola del Dragón Ying se dividió en dos obstáculos sobre el río, y el Gran Yu dejó una gran cadena de hierro para que colgara hacia abajo, hasta el fondo del río. Luego de domar las inundaciones, el Gran o Maravilloso Yu se encadenó al dragón para prevenir los problemas. En ambas versiones, el Gran Yu logra su trabajo sin luchar contra las aguas. Los diques fallaron porque la tierra no puede controlar al agua. Encauzar el agua funcionó luego de que el hierro fue utilizado para estabilizar el flujo, haciendo el agua pesada.

Sun Wukong - El Rey Mono

Sun Wukong – El Rey Mono

Finalmente, Yu el Grande es honrado al ser incluido en el famoso trabajo literario del siglo XVI, “Viaje a Occidente”. En el Volumen I, Capítulo 3 de esta epopeya, Sun Wukong, el Rey Mono, convocó una reunión en la Montaña de las Flores y Frutas. Sus seguidores habían entrenado diligentemente con las armas tomadas del palacio del Principe Aolai, pero al Rey Mono le faltaba un arma apropiada para él. Sus consejeros manifestaron que un Sabio Divino no debía utilizar un arma terrenal e instaron al rey Mono a viajar bajo el agua hasta el palacio del Dragón del Mar Oriental para que le pidiera cualquier arma que él quisiera. El Rey Mono viajó bajo el mar y fue anunciado como un Exaltado Inmortal ante Ao Guang, el anciano Rey Dragón. El Rey Mono hizo conocer su necesidad y deseo por un arma. Un Ao Guang cada vez más ansioso, le ofreció primero una gran espada, luego una lanza de nueve puntas y por último una alabarda celestial seccionada. El Rey Mono las probó y las rechazó a todas por que eran “muy ligeras, o demasiado livianas”, a pesar de que el Anciano Rey Dragón, Ao Guang, se quejaba que cada arma pesaba miles de libras.

Viendo el terror del Anciano Rey Dragón, su esposa e hijas hablaron de un trozo de hierro brillante con un resplandor rosado, “Ese trozo de hierro milagroso es una de las uñas que Yu el Grande utilizó para fijar la profundidad de los ríos y de los mares cuando trajo las aguas bajo control” “¿Qué uso podría tener?” Sin embargo, Ao Guang le describió la uña de hierro al Rey Mono quien estaba ansioso por probarla. Este último vio que se trataba de una columna de hierro de 20 pies (6 metros) de largo y que era muy gruesa. El Rey Mono expresó que deseaba que fuera más corta y más delgada, después de lo cual se encogió inmediatamente. Arrojándola en el aire, deseó que fuera más delgada, y así sucedió. Examinándola de cerca, vio dos bandas de oro alrededor de la parte media de hierro negro con una línea de escritura “Garrote con bandas de oro que obedece tu voluntad: Peso 13500 libras (6123 Kg)”. Encantado con su nueva arma, el Rey Mono, el Rey nacido en el Cielo, obligó al anciano Rey Dragón para que llamara a sus hermanos Dragones de los Mares del Sur, Norte y Occidente, para que él pudiera obtener una vestimenta digna de su nueva arma, el garrote de hierro. Los Reyes Dragones juraron entre ellos que harían una protesta en el Cielo por el comportamiento del Rey Mono. Pero temiendo los poderes del Rey Mono y su arma, los Reyes Dragones le regalaron unos zapatos de raíces de loto que podían caminar sobre las nubes, un traje de cota de malla de oro, y un casco dorado de fénix de alas púrpura.

El Rey Mono regresó a su Montaña e intimidó a sus seguidores con su nueva arma de hierro y con su gloriosa apariencia. Cantando “encógete, encógete, encógete” la gran columna de hierro del Rey Mono se podía encoger hasta el tamaño de una aguja y podía ser escondida en su oreja. Luego, cuando él cantaba “crece, crece, crece” la aguja podía crecer de nuevo hasta veinte pies de largo y tan grueso como un picotín (59,6 metros cuadrados). El Rey Mono exclamó a sus seguidores que todo objeto tiene su dueño justo. El pedazo de hierro había estado reposando en el tesoro del mar por miles de años, pero justo empezó a brillar este año. Ninguno de los hombres del Rey Dragón pudieron moverlo, pero él si pudo tomarlo. Y así, el Rey Mono, Sabio Nacido en el Cielo, reclamó la columna de hierro como su arma personal.
Ingeniero, gobernante, ser sobrenatural, y alusión literaria son todos nombres dignos del Gran Yu. Existen otras versiones de su historia que no fueron incluidas aquí, incluyendo una registrada en el siglo 4 A.C. que parece hacer énfasis en las cualidades confucianas de diligencia y devoción, y aunque su nombre no aparece en el título de ese relato, la historia del Gran Yu en todas sus versiones es la historia de la “Aguja en el Fondo del Mar…”
“The Journal of the International Yang Style Tai Chi Chuan Association”, Number 16. Spring 2005.

Aguja en el Fondo del Mar - Han Hoong Wang

Referencias

  • Wu Cheng’en, Viaje a Occidente, Traducido por WJJ. Jenner
  • Wu Cheng’en, Viaje a Occidente, traducido por Anthony C.
  • Yu Owen, Stephen. An Anthology of Chinese Literatura
  • Lang-xian “Censor Xue Finds Immortality in the Guise of a Fish”
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4 Responses to Aguja en el Fondo del Mar

  1. mabel dice:

    hola me dicen mel y me gusto mucho el articulo ya que me ayudaramucho en un examen de grado en el cole

  2. mabel dice:

    me gustomucho el articulo y me ayudara mucho en elcole

  3. ikgoru dice:

    ME gustó mucho la historia, estaba buscandola. Gracias

  4. Ugar Arenas dice:

    Cesar gracias por traducir esta historia, un gran aporte hermano…

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