Moralidad de Acción: Confianza (Xin Yong)

La confianza involucra ser digno de ella, y también confiar en uno mismo. Debe desarrollar una personalidad en la cual los demás puedan confiar. Por ejemplo, no debe hacer promesas a la ligera, pero si ha hecho una promesa, debe cumplirla. La confianza es la clave de la amistad, y la mejor manera de ganar respeto. La confianza de un amigo es difícil de ganar, pero fácil de perder. La confianza en sí mismo es la raíz de la seguridad. Debe aprender a construir su confianza y demostrarla externamente. Sólo entonces podrá ganar la confianza y el respeto de los demás.
Hay una historia china antigua acerca del Emperador You de Zhou (781-771 A.C). Cuando el Emperador You atacó el reino de Bao, ganó una bella dama llamada Bao Shi. Sin embargo, aunque era muy bella, Bao Shi nunca sonreía. Para hacerla sonreir, el Emperador le dio perlas preciosas y joyas para usar, y cosas deliciosas para comer. Trató mil cosas pero Bao Shi todavia no sonreía. El Emperador era el monarca del país y aún así no podría ganar una sonrisa de la bella dama. Esto lo hizo muy infeliz.

En ese momento, el país de Zhou tenía plataformas para señales de fuego alrededor de sus fronteras. Si un enemigo atacaba la capital, los fuegos eran encendidos para indicarle a los señores feudales que su emperador estaba en peligro, y ellos mandarían tropas inmediatamente para ayudar. Los fuegos no serían encendidos a menos que la situación fuera crítica. Sin embargo, el emperador pensó en una manera de usarlos para agradar a Bao Shi. Pidió que se encendieran las señales de fuego. Los señores feudales pensaron que la ciudad capital estaba en gran peligro, así es que un inmenso y poderoso ejército de soldados vino corriendo pronto.

Cuando Bao Shi vio a todas las tropas apresurándose locamente en un frenesí nervioso, inconscientemente dejó salir una gran carcajada. El Emperador You estaba tan contento que él sonreía y sonreía, y se olvidó completamente de los señores que estaban alli, de pie y mirando inexpresivamente. Después de un rato el Emperador dijo, “no es nada. Todos vayan a casa.”
El Emperador You se olvidó completamente de la importancia de las señales de fuego, y fue tan lejos como para encenderlas varias veces para ganar la sonrisa de Bao Shi. Los señores sabían que habían estado siendo ridiculizados, y estaban furiosos.
Después, el Emperador You despidió a su emperatriz, la Señora Shen, a favor de su concubina Bao Shi. El padre de la Señora Shen estaba muy encolerizado, y se unió con una tribu extranjera llamada Quan Rong para atacar al Emperador You. Cuando la situación del Emperador se hizo apremiante, pidió que se encendieras las señales de fuego para convocar a los señores feudales para salvarlo a él y a la capital. Aunque murió, el Emperador nunca entendió que, debido a los juegos que había hecho con las señales de fuego, ni un sólo señor vendría a salvarlo.

Tomado de: Baguazhang, Teoría y aplicaciones, escrito por Liang, Shou-Yu, Dr. Yang, Jwing-Ming, Wen-Ching Wu.

Traducción al español: Dr. César Escalante G.

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